Alegaciones a la Ordenanza de Terrazas

Mellaria critica que no se haya contado con la participación ciudadana en la elaboración de la ordenanza

La asociación tarifeña para la defensa del patrimonio cultural, Mellaria, ha presentado recientemente alegaciones a la ordenanza municipal reguladora de las terrazas de veladores, que fue aprobada provisionalmente por el pleno municipal.

Sesenta son las propuestas del colectivo cultural, entre las que se encuentra la petición de paralización del procedimiento para la aprobación de la ordenanza y que se inicie de nuevo el proceso, pero teniendo en cuenta las opiniones de todos los sectores implicados, no solamente a los empresarios hosteleros.

Mellaria expresa su más rotunda queja porque las ordenanzas hayan sido preparadas por una comisión mixta Ayuntamiento-hosteleros, sin que hayan podido participar los vecinos del casco histórico, ni el resto de los ciudadanos, que se ven profundamente afectados por las numerosas terrazas que plagan el conjunto histórico de Tarifa.

El resultado ha sido una ordenanza de terrazas creada para satisfacer a los intereses empresariales, hasta tal extremo que considera como natural la colocación de terrazas por casi todo el recinto de la ciudad antigua y entiende a los peatones como una molestia que hay que regular, todo lo contrario de lo que en realidad debería ser.

Mellaria afirma que la ordenanza agrede sensiblemente al patrimonio cultural del casco antiguo que es Bien de Interés Cultural, la máxima categoría de protección monumental que existe en España.

El Ayuntamiento de Tarifa no ha aceptado la petición que hizo Mellaria y de la que dejó constancia en nota de prensa de 8 de octubre pasado, de que todos los sectores implicados fueran tenidos en cuenta en las decisiones que afecten al casco antiguo. Según Mellaria, la falta de sensibilidad de la citada ordenanza hacia los ciudadanos es de tal magnitud que, en la comisión de seguimiento que se creará para su cumplimiento, estarán representados los empresarios, pero no los vecinos, ciudadanos y colectivos que los representan, los que según el Ayuntamiento no tienen nada que decir en algo que nos afecta a todos.

Desde Mellaria se afirma que el texto normativo que se pretende aprobar está torpemente redactado, dejando a la arbitrariedad del Ayuntamiento la aplicación de numerosos artículos. Por doquier se establecen normas, pero a reglón seguido se coloca la coletilla de que excepcionalmente el Ayuntamiento podrá permitir su incumplimiento. Mellaria se pregunta para qué se quiere una norma, si luego el Ayuntamiento va a poder alterarla.

Desde Mellaria se sabe que el Ayuntamiento de Tarifa va a seguir con su práctica de no aceptar ninguna de las alegaciones que se le propongan, a no ser alguna referida a la redacción de algunos artículos. Y esto es aún más claro cuando las ordenanzas de las terrazas es el fruto de un acuerdo previo entre empresarios y Ayuntamiento.

La asociación Mellaria mantiene un gran interés por el conjunto histórico de Tarifa que está siendo muy agredido. En este sentido desde la asociación de defensa del patrimonio cultural se quiere una ordenanza de terrazas donde prime la moderación y conjugue el valor monumental del recinto antiguo y la actividad turística.

La asociación cultural Mellaria está a favor del turismo como fuente de riqueza local, pero no a costa de la identidad de la población, ni del incumplimiento reiterativo de la legislación reseñada en el PEPRICH para protección del casco histórico.

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Alegaciones al reglamento de la Comisión de Patrimonio

NOTA DE PRENSA

Mellaria ha presentado alegaciones al reglamento para el funcionamiento de la comisión técnica municipal de patrimonio histórico recientemente aprobado por el pleno municipal; en concreto se critica la forma prevista para la constitución de la comisión que tendrá que velar por la protección cultural del conjunto histórico de Tarifa.

La Asociación Tarifeña de Defensa del Patrimonio Cultural defiende que dicha comisión debe tener un carácter eminentemente técnico, por lo que se opone a que haya participación de cargos políticos, como podría ser el concejal de Cultura o Urbanismo, excepción hecha del alcalde que tiene que presidir todos los órganos municipales, quien a su vez podría delegar esta competencia.

En orden a defender el carácter democrático de la comisión que se quiere crear, Mellaria propone que todos sus vocales sean nombrados por el pleno municipal y no por decreto de la alcaldía como recoge el proyecto de reglamento aprobado. Igualmente solicita que las propuestas de miembros de la comisión sean hechas por el alcalde y en modo alguno por los concejales de Cultura y Urbanismo, pues esto representaría una inaceptable dejación de autoridad de la máxima jerarquía municipal.

Mellaria entiende que el reglamento aprobado deja una gran libertad para la elección de los vocales de la comisión de patrimonio, lo que podría permitir que la comisión se adecuara a los intereses políticos de los gobernantes de turno, perdiendo la independencia que exige un órgano técnico de estas características.

Por esta razón, se propone que el reglamento recoja expresamente quiénes formarán la comisión de patrimonio histórico no dejando su elección al arbitrio de los responsables políticos, evitando también de este modo que puedan ser vocales de una comisión con tan gran trascendencia personal técnico contratado temporalmente o por contratación externa.

Mellaria en sus alegaciones al reglamento de la comisión de patrimonio histórico considera que, además de los técnicos municipales, a la comisión deben pertenecer miembros externos al Ayuntamiento, lo que mejoraría la independencia de la comisión que se quiere crear.

Finalmente, Mellaria se opone a que la Junta de Andalucía conceda la delegación de competencias sobre el casco histórico al Ayuntamiento, a no ser que la comisión municipal de patrimonio, sobre quien recaerá estas competencias, se constituya con plenas garantías de ser un órgano técnico e independiente.